Autenticación frente a verificación: ¿cuál es la diferencia?
Published: May 19, 2023
Updated: Apr 16, 2025

El tema de la autenticación frente a la verificación está cobrando bastante relevancia.
Estos dos términos se suelen utilizar indistintamente.
En cierta medida, incluso se parecen en su definición.
Pero en lo que respecta al mundo digital, no son exactamente lo mismo, aunque tengan un mismo objetivo: proteger las identidades digitales.
Con el aumento de las actividades comerciales en línea, Internet se ha convertido en un terreno propicio para las filtraciones de datos.
Uno de esos métodos es el phishing por SMS.
Es aquí donde los atacantes utilizan mensajes de texto para engañar a los usuarios y que estos revelen datos confidenciales o descarguen software malicioso.
Dicho esto, tanto la autenticación como la verificación se han convertido en herramientas fundamentales en la mensajería de texto empresarial para validar a los usuarios y prevenir el fraude.

Verificación de identidad frente a autenticación: una introducción a cada concepto
Antes de analizar la diferencia entre autenticación y verificación, es necesario comprender qué significa cada uno de estos términos.
Ten en cuenta que son las dos caras de una misma moneda: son diferentes, pero comparten el mismo motivo.
¿Qué es la autenticación?
La autenticación es el proceso mediante el cual el sistema se asegura de que el usuario que accede a una cuenta es su legítimo propietario.
Para ello, verifica la identidad en línea del usuario mediante un código único.
El proceso consiste en utilizar los datos que el usuario facilitó inicialmente.
La autenticación de identidad se lleva a cabo cada vez que una persona desea utilizar la aplicación de una empresa.
Funciona solicitando una contraseña o mediante una autenticación sin contraseña, como el envío de un SMS con una contraseña de un solo uso (OTP), una llamada rápida o la verificación de la huella dactilar.
Esto impide, en esencia, que los estafadores o personas no autorizadas accedan a cuentas legítimas con fines ilegales.
Empieza ahora mismo
Ponte en contacto con tus clientes ahora mismo y solicita tu prueba gratuita de 30 días. No es necesario facilitar datos de tarjeta de crédito.
Por ejemplo,la normativa de la HIPAA exige a los profesionales sanitarios que verifiquen su identidad antes de acceder a información confidencial de los pacientes.
Hay tres categorías diferentes de autenticación:
Información de seguridad: También conocida como «pregunta de seguridad», esta opción requiere que el cliente introduzca datos que solo él conoce. A continuación, el sistema compara esa información con la facilitada anteriormente por el usuario. Puede tratarse de un nombre de usuario y una contraseña, o de la respuesta a una pregunta como «¿Cuál fue el primer colegio al que fuiste?».
Dispositivos de seguridad: Este método de autenticación consiste en verificar la identidad de los clientes a través de un dispositivo propio, en la mayoría de los casos, un teléfono móvil. La aplicación solicitaría al usuario que introdujera una contraseña de un solo uso enviada a dicho dispositivo. Un ejemplo habitual de ello es un códigode verificación por SMS u otra forma deautenticación de dos factores.
Datos biométricos: Con el método basado en datos biométricos, la aplicación autentica a los usuarios mediante factores biométricos como las huellas dactilares, el reconocimiento facial o el reconocimiento del iris. Es posible que se le pida que se haga una foto para compararla con la que proporcionó anteriormente.
¿Qué es la verificación?
Ahora que ya conoces el primer concepto, vale la pena que te familiarices con la otra cara de la moneda: la verificación frente a la autenticación.
La verificación es el proceso de confirmar una identidad digital y suele tener lugar al inicio de la relación entre un usuario y una empresa.
Esto ocurre durante el proceso de incorporación.
La empresa puede solicitar el número de teléfono y la fecha de nacimiento del usuario, e incluso el pasaporte o el permiso de conducir.
Esto se hace para garantizar que los nuevos usuarios sean realmente quienes dicen ser.
El alcance de la verificación puede variar desde solicitar una dirección de correo electrónico hasta realizar comprobaciones de solvencia crediticia. Para mejorar este proceso, las empresas pueden recurrir a soluciones como el servicio de SMS con código OTP de Dexatel, que ayuda a validar el número de teléfono de un usuario, garantizando su autenticidad y reduciendo el riesgo de fraude desde el inicio del recorrido del cliente.
A continuación, la empresa validaría la información o los documentos con una fuente de datos externa o fidedigna, normalmente mediante soluciones de verificación digital.
Estas soluciones verifican la identidad de dos formas diferentes:
Verificación de identidad: Este método consiste en examinar documentos oficiales, como pasaportes y extractos bancarios, para comprobar diversos elementos, como las fuentes, los sellos y las marcas de agua. Estos elementos sirven para verificar la autenticidad de un documento.
Verificación de identidad: En esta fase se comprueba la información personal, como el nombre y la dirección postal, cotejándola con fuentes externas. Hay dos formas de acceder a esta información: bien a través de documentos de identidad oficiales, bien por parte del cliente.
La verificación de la identidad ayuda a minimizar el riesgo de que se produzcan actividades fraudulentas durante el proceso de registro o suscripción.
Sin embargo, el objetivo de las soluciones de verificación va más allá de la prevención del fraude.
Esta práctica también es fundamental cuando es necesario garantizar el cumplimiento de la normativa; por ejemplo, si eres un comercio online que vende productos sujetos a restricciones de edad, como cigarrillos electrónicos.

La diferencia entre autenticación y verificación
Aunque ambas tienen como objetivo proteger la identidad digital, existe una clara diferencia entre la autenticación y la verificación.
La autenticación garantiza que un usuario que intenta acceder a una cuenta tiene permiso para hacerlo.
Por otro lado, la verificación confirma que la información facilitada por el usuario es, efectivamente, auténtica.
Y aunque la verificación solo se realiza una vez, la autenticación debe llevarse a cabo cada vez que un usuario inicia sesión.
Determinar la cantidad de información que hay que verificar y en qué casos es necesario realizar la autenticación depende de varios factores.
Esto implica conocer la normativa del sector en el que se trabaja, así como la del propio país.
Además del perfil de riesgo de tus clientes, también te conviene evaluar el perfil de riesgo de los productos o servicios que ofreces.
En el sector financiero, por ejemplo, la normativa exige verificar mucha más información que la necesaria para dar de alta a un cliente en un servicio de comida rápida.
En este último caso, bastaría con una contraseña y, tal vez, una pregunta de seguridad.
Pero supongamos que vas a abrir una cuenta bancaria para un nuevo cliente.
Además de los datos biométricos, los dispositivos de seguridad y la información personal, necesitarás una serie de documentos oficiales.
Otro ejemplo serían los requisitos de autenticación de la Directiva PSD2 de la Unión Europea.
Estas normas determinan, en esencia, cómo se deben autentificar las transacciones comerciales y los intercambios monetarios que tienen lugar dentro de la UE.

Autenticación frente a verificación: últimas tendencias
A medida que nuestra presencia en línea crece en distintos ámbitos, el riesgo de sufrir ciberataques es mayor que nunca.
En consecuencia, las prácticas de verificación y autenticación de identidad se están convirtiendo en la norma.
También estamos observando tendencias que indican qué medidas deben adoptar las empresas para satisfacer las necesidades en materia de ciberseguridad.
Métodos basados en el riesgo
La autenticación es más complicada de lo que parece. Cuantos más factores se incorporen, mayor será la garantía de la identidad del usuario.
Sin embargo, pedir a los usuarios que tengan que seguir varios pasos cada vez que quieran acceder a su cuenta puede arruinar la experiencia del cliente.
Sin embargo, incorporar la inteligencia artificial puede identificar el riesgo y generar confianza entre usted y el usuario.
En este caso, el sistema solo solicitaría la autenticación cuando exista un nivel elevado de riesgo.
Replanteamiento de estrategias
En los últimos dos años se ha producido un aumento significativo de las transacciones en línea, en parte debido a la pandemia mundial.
Y la presencia en Internet conlleva vulnerabilidad.
Esto ha llevado a las empresas a replantearse cómo gestionan las identidades digitales.
Como resultado, se prevé que las comprobaciones de identidad digital se tripliquen de aquí a 2026, según un estudio de Goode Intelligence.
La seguridad es lo primero
¿Confiarías personalmente en una aplicación que no cuenta con medidas de seguridad?
Los clientes se están dando cuenta de lo mucho que consumen datos sus suscripciones y están viendo los posibles riesgos de seguridad.
También se muestran escépticos ante las empresas que no adoptan las medidas necesarias para prevenir el fraude y el robo de identidad.
Y no ofrecer esa garantía de seguridad es la mejor forma de perder clientes.
Puntos clave
A medida que la tecnología sigue evolucionando, también deben hacerlo nuestros métodos para protegerla.
Es fundamental que las empresas se mantengan alerta y sean flexibles en su enfoque de la autenticación y la verificación, y que sigan informando a sus clientes sobre la importancia de estos procesos.
Solo así podremos aspirar a crear un entorno digital más seguro para todos.
